Las 10 pesadillas del ciclista urbano.

¿Qué sería de nuestros trayectos sin estos momentos?

Estas son algunas de las situaciones y personajes con los que lidiamos los ciclistas que nos desplazamos en la ciudad.  

  1. Los taxistas. Tienen un poder mítico para cruzarse en medio tu camino cuando recogen o dejan pasaje. Pero el verdadero problema de este clan es que hay demasiados. Desafortunadamente no puedes librar un trayecto sin la compañía de estos personajes.
  2. Aquellos automóviles que te pasan tan cerca que te dejan con una inevitable sensación de susto, coraje y una sed de venganza que es difícil superar.
  3. Otros ciclistas en sentido contrario. ¿Por qué? ¿Qué les cuesta pasarse a su carril? Generalmente van sin casco, a sus anchas y sin pena alguna. Prepárate para cruzartelos entrando a una esquina y te van a dar ganas de brincarles encima.
  4. La infinita variedad de baches, hoyos y boquetes de nuestra jungla de asfalto. Se agradece el hecho de que nos mantengan alerta. Pero definitivamente no dan tregua. 
  5. Otra pesadilla de todo ciclista es “la enrielada”. No logras concebir cuando libras una de estas temibles caídas.
  6. Y qué decir de las personitas que se bajan del camión. Ellos si se dejan ir como gorda en tobogán, como si la calle fuera su único espacio de seguridad vital. No pidas que volteen a ver si viene una moto, bici o si hay un charco gigante. ¡Ellos, a lo que van! Aparte te ven feo, como te atreves a frenarte tan cerca de su persona y a echarles esa mirada de pistola.
  7. Acto seguido tenemos los famosísimos portazos. Estas historias siempre terminan en una herida de guerra o en leyendas de aquellos héroes que ágilmente la libraron. A esta gente fea solo le podemos decir: FÍ-JEN-SE!
  8. El camionero que no se deja rebasar. Mientras dominas la jugada, inevitablemente te irás fumando todo su humo.
  9. La típica llanta ponchada. Esta generalmente llega en rachitas. Pueden pasar meses sin ningún inconveniente. Pero de repente, y sin ninguna razón aparente, te ponchas 4 veces en una semana.
  10. Finalmente tenemos la lluvia abundante. Generalmente no es un problema hasta que ya no puedes mantener los ojos abiertos y tienes que buscar techo inmediato hasta que baje un poco. El tema con la lluvia es que complica aún más todos los escenarios antes mencionados.

Fer Sierra
Fer Sierra

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